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Recetas paso a paso

Lentejas con costillas (receta de la abuela)

¡Revive la magia de los almuerzos en casa de la abuela con estas lentejas con costillas! Un plato que despierta los sentidos con sus costillas jugosas y lentejas que se deshacen en la boca, todo ello listo en un santiamén. La tradición y el sabor casero se dan cita en tu mesa, fácil y rápidamente.

Ingredientes necesarios

¡Vamos a revivir esos domingos en casa de la abuela con un plato que es pura magia: lentejas con costillas! Aquí te dejo el tesoro de ingredientes que necesitarás para que tu cocina se llene de aromas y recuerdos.

  • Lentejas – escoge lentejas que sean un abrazo en cada bocado, esas que nos recuerdan a los consejos de la abuela mientras removía la olla con amor.
  • Costillas de cerdo – busca esas costillas que al verlas te hagan salivar, que prometan ser el alma de nuestro guiso.
  • Verduras frescas – cebolla, zanahoria y pimiento, el trío de oro que nunca falta en la cocina tradicional, cortados con el cariño que solo tú sabes dar.
  • Ajo y laurel – el dúo que susurra al oído de las lentejas, contándoles secretos de sabor que solo las recetas heredadas conocen.
  • Pimentón, sal y pimienta – estos son los pinceles con los que pintarás el cuadro de un guiso perfecto, con cada pizca añadiendo más vida al plato.
Lentejas con costillas (receta de la abuela)

Y si hay algo que aprendí de la abuela, es que la cocina no tiene reglas. Si te apetece darle un giro, ¿por qué no pruebas con un toque de orégano o unas hojitas de cilantro? Experimenta y haz que cada cucharada cuente tu propia historia.

Preparación de las costillas

¡Preparar las costillas como lo hacía mi abuela es todo un ritual que convierte las lentejas en una obra maestra! Déjame guiarte por este viaje de sabores que te transportará directo a la cocina de la abuelita.

  1. Empieza por buscar costillas que te enamoren a primera vista, con esa carne tierna que promete derretirse en la boca. Córtalas pensando en cada bocado, en cómo se desharán entre tus dientes con cada mordisco.
  2. Para el marinado, crea una pócima mágica con ajo, pimentón dulce, una pizca de tomillo y el oro líquido de nuestra tierra, el aceite de oliva. Deja que las costillas se bañen en esta mezcla durante unas horas; así, absorberán todos esos sabores que nos hacen cerrar los ojos de placer al probarlas.

Entre tú y yo, a veces le añado un secreto que aprendí de mi abuela: un chorrito de vino blanco para darle un toque festivo. ¡Anímate a dejar tu huella en la receta y hazla única!

Cocinado de las lentejas

¡Prepárate para un festín de sabor con las lentejas más tiernas que jamás hayas probado! Cocinar lentejas no tiene misterio, pero sí sus pequeños secretos que marcan la diferencia. ¿Listo para descubrirlos?

El remojo es esencial. Imagina que las lentejas son como pequeñas esponjas esperando absorber todo el cariño que les des. Dales una noche de remojo y se hincharán de felicidad, listas para cocinarse de forma homogénea y rápida. Este paso es crucial para evitar sorpresas desagradables en la textura final.

En cuanto a la cocción, piensa en un baile lento y constante. Unos 60 minutos a fuego suave serán el vals perfecto para que tus lentejas se rindan a la suavidad. Vigílalas con ternura, añadiendo agua si es necesario, para que no se queden sin su caldo de baile.

Y aquí va un consejo de mi abuela: un toque de comino y una hoja de laurel no solo aportan sabor, sino que también ayudan a que las lentejas sean más amables con tu estómago. ¿Te animas a probar con un poco de pimentón o incluso un chorrito de vino? La cocina es creatividad, y las lentejas son un lienzo en blanco.

Con paciencia y amor, tus lentejas quedarán para chuparse los dedos. ¡Y no olvides compartir tu obra maestra con aquellos a quienes más quieres!

Lentejas con costillas (receta de la abuela)

Combinando los ingredientes

¡Es hora de hacer magia en la cocina! Justo como lo hacía la abuela, vamos a mezclar esas costillas rebosantes de sabor con las lentejas que hemos preparado con tanto mimo. Imagínate el aroma que invadirá tu cocina, ¡es pura nostalgia!

Recuerdo que mi abuela siempre me dejaba añadir mi "ingrediente secreto" en este paso. ¡Era nuestro pequeño ritual! Así que te animo a que hagas lo mismo. ¿Un poco más de laurel? ¿Un toque de comino? Tú decides, porque cada plato cuenta una historia diferente.

Y no olvides el último consejo de la abuela: un buen sofrito de cebolla y ajo antes de combinar todo, y un chorreón de aceite de oliva virgen extra para rematar. ¡Eso sí que es un truco de experta! Y si te sientes valiente, atrévete a darle un toque personal con alguna especia que te encante. ¡Haz que la receta hable de ti!

Receta

Lentejas con costillas de la abuela

Tiempo de preparación: 1 hora y 30 minutos

Un plato reconfortante y lleno de sabor que te transportará a los días en casa de la abuela.

Ingredientes

  • 500 g de lentejas pardinas
  • 300 g de costillas de cerdo
  • 1 cebolla grande
  • 2 dientes de ajo
  • 1 zanahoria
  • 1 pimiento verde
  • 2 hojas de laurel
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 pizca de comino molido (opcional)
  • Sal y pimienta al gusto
  • Un chorreón de aceite de oliva virgen extra
  • 1 litro de caldo de verduras o agua

Instrucciones paso a paso

  • Comienza por cortar las costillas en trozos y sazonarlas con sal y pimienta. Dóralas en una cazuela con aceite de oliva hasta que estén crujientes y resérvalas.
  • En la misma cazuela, añade la cebolla, el ajo, la zanahoria y el pimiento verde, todo picado finamente, y sofríe hasta que la cebolla esté transparente.
  • Incorpora el pimentón dulce y remueve rápidamente para que no se queme, añadiendo inmediatamente las lentejas y las hojas de laurel.
  • Cubre con el caldo de verduras o agua y lleva a ebullición. Reduce el fuego y cocina a fuego lento durante unos 30 minutos.
  • Añade las costillas a la cazuela y continúa la cocción durante 30 minutos más, o hasta que las lentejas estén tiernas y las costillas cocidas.
  • Si lo deseas, añade una pizca de comino molido y ajusta la sal y la pimienta antes de servir.
  • Sirve caliente y decora con un chorreón de aceite de oliva virgen extra por encima.

Notas:

  • Si prefieres una textura más espesa, puedes triturar una pequeña parte de las lentejas y volverlas a incorporar a la cazuela.
  • Las lentejas con costillas son aún más sabrosas al día siguiente, cuando los sabores han tenido tiempo de asentarse.
  • Conserva las sobras en la nevera y disfruta de un delicioso plato de lentejas durante varios días.